Y entonces no se...
...si soñé o era suya la ardiente
Voz que me iba diciendo al oído,
Me moría de ganas, querido,
De verte otra vez.
...si soñé o era suya la ardiente
Voz que me iba diciendo al oído,
Me moría de ganas, querido,
De verte otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario