10.6.15

Todos los hombres ilustrados parecen estar convencidos de que debe garantizarse la libertad y exención totales de cualquier forma de censura a las obras más extensas. Como escribirlas les exige tiempo, compararlas exige dinero y leerlas exige atención, no pueden producir en el pueblo la reacción que uno teme de obras de mayor rapidez y violencia. Pero los panfletos, las octavillas y los periódicos se elaboran con rapidez, se compran con escaso dinero y, como su efecto es inmediato, se consideran más peligrosos.
 
Constant, B., 1814, De la liberté des brochures, des pamphlets et des journaux, Paris.

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